Cuando las nubes se amontonan
y una garúa no deja de refrescar mi humanidad
las hojas perennes de este Temuco con sabor
a barro, vientos y volcanes
me vaticinan que algo pasa.
Y luego el correo de una amiga
y sus palabras domesticadas de estupor me dicen,
que su tiempo se cumplió
que ya no esta
que partió
que se mimetizo con la creación.
Y me asaltan las dudas
y te recuerdo, viejo amigo y profe.
Sí, te recuerdo en aquellos años dolorosos
de dictadura en mi país,
y te recuerdo con tu pelo sobre tus lentes
y tu casaca azul que se confundía con tu mirada.
Te veo llegar por Domeyko, transitando por Vergara.
En una ciudad militarizada
abres tu memoria y nos encandilamos en el sueño irrenunciable
de volar a la libertad, releemos los textos bíblicos
y en cada momento la “palabra” se hace palabra
en la barricada, en la esperanza, en el pan cotidiano,
en la prisión del horror… ¡Sí! y más aún
allí el Cristo era real, lo sigue siendo, amigo.
Se ha ido Milton
y yo aquí escribiendo este papel con melodías
de luces y sombras “en el país Mapuche”
“Me despido de mi mano/ que pudo mostrar el paso del rayo
o la quietud de las piedras/ bajo las nieves de antaño.
Para que vuelvan a ser bosques y arenas/ me despido del papel blanco
y de la tinta azul/ de donde surgían perezosos,/ cerdos en las
en las calles, molinos vacíos.
Me despido de los amigos/ en quienes más he confiado:
Los conejos y las polillas,/ las nubes harapientas del verano,
Mi sombra que solía hablarme en voz baja.”. Jorge Teillier (poema “Despedida”)
Yo se, que un día talvez no ahora…pero un día al fin
La conversa será más fraterna y el pan mucho más frágil
Y allí nos uniremos en la mesa grande junto al nazareno
“Un día hablaremos limpiamente/ sin miedos ni sospechas
En el comedor grande/ donde nos aguarda
La mesa fraterna y el pan cotidiano” Jaime Medina C. (poema “Un Día”, Hojas al viento)
Y sabremos que lo valioso, siempre habrá sido el compromiso,
el amor y la entrega, para anunciar un mundo donde nuestros pueblos
resucitan en retoños de esperanza y vida eterna.
“Y me despido de estos poemas: /palabras, palabras- un poco de aire
Movido por los labios- palabras/ para ocultar lo único verdadero:
Que respiramos y dejamos de respirar”
Jorge Teillier, (poema “Despedida”)
Jaime Medina Cárdenas
Desde Temuco, Chile, con lluvias
(Fonte: Red de Liturgia del CLAI)